La fuente 

La fuente – abrevadero es un monumento típico de Aguilar, además es el lugar de conversación preferido para los aguilaranos.

Cuando llega el buen tiempo, los jóvenes se reúnen a menudo en la fuente para contarse sus cosas, los niños para jugar, los mayores cuando vienen del campo o labores o del paseo, y las mujeres cuando van a lavar.




En 1882 se captó el agua de la Dehesa Alta, llevándose al pueblo, y construyeron la fuente, el abrevadero y el lavadero.

La obra de la fuente parece una pequeña gruta. Tiene una gran arcada y tanto ésta como la bóveda y cubierta están construidas con grandes piedras de arena. Sus anchos caños de metal que dan 890 litros por minuto la vierten a una pila deslizándose al abrevadero. Éste y su gruesa pared que lo resguardaba están hechos, igualmente, de grandes piedras labradas.

De aquí pasa el agua al lavadero, llenando sus dos grandes pilas formadas del mismo material. Su forma era para lavar de rodillas, se reformó en 1963.

El agua, al salir de aquél, discurre por una acequia paralela a la Calleja, la que se utiliza para el riego de los huertos que circundan el Santo Cristo.

En el Archivo del Ayuntamiento existe la Escritura de La Fuente, documento auténtico que se salvó del pasto de las llamas.