En la construcción de la vivienda intervinieron varios factores: el clima, suelo, material disponible, cultivos, industria doméstica, cobijo para los animales, almacenes de piensos y forrajes, etc
En la cabecera del Alfambra se usaba poco el yeso; era reemplazado por la argamasa, mezcla de cal viva y arena del río. Las parideras se construían con piedra y barro arcilloso; este material se usaba en el lucido interior de paredes y tabiques. Si escaseaba la piedra, se empleaba en las viviendas el tapial de tierra apisonada, luciendo el interior con yeso, y el exterior también o con mortero.
Los utensilios eran las trébedes, aro con tres pies, para sostén de ollas y sartenes; tenazas de hierro, morillos artísticos para apoyar la leña, fuelles y tedero. Del cañón de la chimenea pendía el llar, cadena de hierro con ganchos en el extremo inferior para colgar calderos de cobre o hierro. En la pared, candil de aceite, de petróleo y carburo.
A los costados del fuego bajo se hallaban grandes bancos de madera con respaldo. En el centro, la mesa para comer cuyos asientos eran sillas de madera y esparto. No faltaba el pequeño armario para guardar las sartenes, sobras de comidas, aceiteras, especieras, etc.
La batería de cocina se componía de pucheros, cacerolas, peroles, ollas, platos, coberteras, todo ello de tierra, ya que el uso de la porcelana es muy reciente. Así mismo, cucharas de madera y hierro, tenedores, cuchillos, raseras, cuchillas, morteros, embudos, etc.
Otros enseres importantes eran: tinajas grandes y pequeñas para guardar el vino y el agua; tinajas de conservas, cántaros, botijo, barral, bota, toneles y cubas; capoladeras, barreños, calderos de cobre, etc. la fabricación del pan tenemos: artesa, cedazo, cernedor, mandil, masera, canasta, capazo, aceitera, pintadera, escobilla, y rallo para rallar el pan.
En muchas viviendas se empleó, más tarde, una caldera de hierro con tapadera corrediza, que colocada tras el fuego, conservaba el agua caliente.
El suelo de planta baja era de tierra caliza apisonada, o cubierto de grandes losas de piedra de arena.
PRIMER PISO
En él se hallaban los dormitorios, y en las casas más señoriales un salón-comedor. El mobiliario se reducirá a sillas de madera torneadas, y asiento de esparto; mesas amplias y pies torneados, algún armario, y arcones con adornos de metal, en donde se guardaban las ropas más ricas.
Las camas eran de dos clases:
CAMA DE HIERRO. Tanto los pilares como la parte superior e inferior ostentaban adornos de bronce, y eran muy altas. El somier lo formaban varillas entrelazadas de hierro, y sobre él se colocaba la marfega de vencejos y sobre ella el colchón de lana. Se usaban linzuelos, mantas y colchas de hilo, o seda.
CAMA DE MADERA Los pilares y tableros eran de madera, con dibujos o sin ellos, torneados o no. Los primeros sostenían, con engarces, dos gruesos listones con muescas para entrelazar una resistente cuerda, quedando así formado el somier. Los demás elementos como en la cama de hierro, sin faltar la mesita de noche. La cómoda fue de uso más reciente.