Artesanía 

Las industrias artesanas suponen la realización de trabajo a mano o con instrumentos muy elementales, en familia o individualmente, en pequeños talleres.

Su origen se debe a los gremios medievales, agrupados por calles, vigentes hasta las Cortes de Cádiz y desaparecidas por la industrialización y trabajo en serie.

La artesanía textil en lana y lino se extendía por todo Aragón: Zaragoza, Belchite, Alcañiz, La Iglesuela, Miravete de la Sierra, Jorcas, AGUILAR, Villarroya de los Pinares, Cantavieja, Formiches, Albaracín, Villalba Baja y otros.

Se hilaba y tejía la lana con instrumentos especiales, logrando tejidos bastos como mantas, alforjas, talegas, mandiles, linzuelos, cobertores, etc.; también se confeccionaban chaquetas de señor y plebeyo, capas de hombre con esclavina, chaquetones, la manta árabe de cojín apta para camas, y para embozarse de diferentes formas, para ir al campo, al pastoreo o de viaje. Con ella tenías una anguarina, un bufandón o una chilaba.

La industria casera de la lana, obtenida después del esquileo del ganado, pasaba por diferentes etapas hasta que llegaba a los telares. En primer lugar se hacía el lavado, que se efectuaba en el río y balsas; Seguía luego el esmotado a mano, para quitar pajas, trocitos de pez, pequeñas hierbas, etc. Luego se cardaba con dos cardas de mano; se trataba de dos tablas cuadradas con aditamento para cogerlas; una de sus caras llevaba púas aceradas, a manera de piel de erizo; la lana era peinada a base de pasadas y pasadas, quedando lista para la rueca o el torno de la hilandera.

Esta operación la realizaban los pelaire. De aquí pasaba a los telares, cuya construcción y funcionamiento no es fácil describir sin personarse en ellos.



Descripción de los instrumentos utilizados:

  • El TORNO. Era una rueda grande de unos 125 cm. de diámetro, ancha en su base y delgada en lo grueso. Se accionaba a mano mediante una manivela, actuando unida a otra rueda pequeña, unidas a modo de polea por un cordón de cáñamo. Esta rueda pequeña era de olmo, anillada con aros de hierro, llevando un fuerte eje de acero rematado en punta. Estas ruedas descansaban sobre dos columnas de madera de pino, situadas una a cada extremo de una pesada tabla ancha que servía de base y sostén. Este aparato, TORNO para hilar, era el sustituto de la rueca de mano.
  • DEVANADERAS. Era una mesita redonda, como de un palmo de alta, por 90 cm. de diámetro y con tres patas, con bastante peso para, evitar las caídas. Del centro, hacia arriba; arrancaba un pilar de madera de 110 cm. cubierto por una tabla redonda, de la que salían para abajo, a empalmar con la mesa, seis u ocho listones que daban al aparato aire de jaula. Introducida la madeja por la parte superior, se iba devanando y formando el ovillo, al tiempo que giraba el armatoste.
  • TORCEDOR. Era un aparato sencillo con el que se unían los cabos de los ovillos, y torciéndolos se obtenía un doble cordón de doble grueso y resistencia.
  • HUSO. Instrumento manual para unir y retorcer dos o más hilos de cáñamo, lino o lana.
  • RUECA. Es un instrumento en forma de vara delgada que sirve para hilar.



No podía faltar en Aguilar la artesanía del CAÑAMO, y esta industria constaba de barias fases: arrancado el cáñamo y bien seco, se depositaba en balsas de agua preparadas al efecto para curarlo. Dichas balsas se hallaban en Fuembenita, Fuendeoriente y Hondarias.




Posteriormente, se extendía para que perdiese el agua y pudieran agramarse, es decir, romper la caña y quedar los filamentos sin ella, luego seguía el peinado con un rastrillo de púas de acero, formando los copos, y éstos se hilaban en las ruecas, y con el huso se devanaba el hilo formando ovillos. Antes de pasar a los telares sufría alguna modificación más.
  • No puede olvidarse la artesanía del cuero; se confeccionaban collerones, cabezadas, retrancas, sillas, lomeras, cinchas, tiros, tarrias, etc. Completaban algunos aperos con claveteados blancos y amarillos más las iniciales del dueño.
  • También funcionó la cestería del mimbre, elaborando en ella toda clase de cestos útiles al labrador con mimbre al natural. Para la cestería propia del hogar, canastas, cestas, canastillos, etc., empleaban el mimbre blanco, es decir, limpio de piel.
  • Los caldereros fabricaban y componían enseres del hogar: calderos, calderas, morillos, tederos, parrillas, badiles, morteros, a base de cobre, bronce y hierro.
  • Los herreros forjaban rejas, verjas, antepechos, más o menos artísticos, y lucían las rejas de los arados, y fabricaban las herraduras de las caballerías.
  • Los artesanos de la madera confeccionaban cucharas, tenedores, ruecas, husos, artesas, sillas, arcones, ventanas, puertas, pasamanos, etc.
  • La artesanía del hueso y cuerno era exclusiva de muchos aficionados, siendo sus obras aceiteras, vasos, llaveros, colgadores, instrumentos sonoros, cerilleras, fundas, etc. Con pelo de caballo trenzado surgían sortijas, cadenas de reloj, cordones para las tijeras, adornos, canastillos,etc.
  • Tampoco faltó la artesanía de relojería y la de botero, por él mismo, fabricando botas y botos para el transporte de vino y aceite con pieles de ganado caprino. Los zuecos, con materiales de madera y cuerda de esparto, muy prácticos para el invierno y otros menesteres, eran obra de la mayor parte de los hombres.