Dista del pueblo 200 metros en dirección a Ababuj, entre la carretera y el camino de la huerta. Por el S. y E. está rodeada de pequeños huertos regados con el agua sobrante de la fuente del pueblo. Algunos olmos y frutales lo cubren con sus sombras, y alegran el paisaje camino del Molino de San Antonio. Parece como un centinela que guarda la entrada del pueblo, anunciando al viajero que Aguilar es un retablo religioso.
Es obra, tal vez, del siglo XVIII, realizada en mampostería, con una nave cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos, presentando arco triunfal de medio punto.
Responde al modelo tradicional de atrio abierto sobre columnas de piedra, y techumbre de madera, decorada con hermosos canes.
Sobre su tejado, con rico alero, se yergue una pequeña espadaña que sostenía un pequeño campanico; hoy está vacío y triste, esperando que otro hermanito envíe sus sonoros tañidos de tiple, anunciando al pueblo algún acto religioso.
El lunes anterior a la Ascensión se iba en rogativa a esta Ermita, celebrándose la Santa Misa.
El día de la Ascensión se volvía a ir, pero la procesión continuabahasta la Ermita de Santa Catalina. Las fresquitas mañanas del mes de Mayo, el gorjeo de los pajarillos, el aroma de las flores, el tañir de las campanas, las notas agudas del campanico, el canto de las letanías... todo invitaba al recogimiento, y a la oración, para dar gracias al Creador, y pedir su protección a la Santísima Virgen en su mes florido y hermoso de Mayo, mes de las flores y del amor mariano y suplicar perdón al Cristo
Redentor.
En la Contienda Civil fue saqueada y su hermoso Cristo, en talla, con su retablo de columnas salomónicas fueron pasto de las llamas. Según la tradición, dicha imagen pertenecía a Villahermosa y un notario de Aguilar la adquirió para cancelar una deuda que dicho pueblo tenía con él.
En torno a esto existe una copla tradicional popular que dice así:
La Virgen de Villahermosa no cesa de llorar,
pues se ha llevado el Cristo el notario de Aguilar.
Liberado el pueblo y terminada la guerra, fue reparada la Ermita.
La mesa-altar, así como la Imagen del Cristo, fueron sufragados. El pueblo tenía gran devoción a su Santo Cristo, motivo por el cual se celebraban muchas misas durante el año. Cuando yo era niño, siempre que pasaba por allí, veía la lámpara encendida.
Por los años1963-65 fue arreglada, una vez más, esta Ermita por el vecindario.
ROGATIVAS
El lunes anterior a la Ascensión se iba en rogativa a la ermita del Santo Cristo. En el trayecto de ida y vuelta se cantaban las letanías de los Santos y se rezaba el Santo Rosario.
Después de la Santa Misa se cantaban los gozos del Santo Cristo. El día de la Ascensión había nueva rogativa a la misma ermita y cantados los gozos, se continuaba hasta la ermita de Santa Catalina.