Ganado de la carne 

Este ganado era especial, y no solamente existía en Aguilar, sino en otros pueblos de nuestras serranías.

Su nombre era diferente: "Ganado del pueblo", en unos; "ganado de la carne", en otros; "viejas", en el nuestro. Su formación, reglamento, distribución, etc., eran variados según los distintos núcleos en los que funcionaba.

En Aguilar, concretamente, más o menos éste era su historial y reglamento:

Con el fin de que los vecinos tuviesen, sobre todo, en verano carne buena, abundante y más barata del precio corriente se formaba el ganado de las "viejas'; allá por el mes de Mayo. Para ello los ganaderos ponían algunas ovejas, normalmente, viejas, pero en buenas condiciones, siendo tasadas al precio corriente.

El Ayuntamiento o Junta Agraria sacaban en arrendamiento las tierras necesarias, llamadas el "Bolage", para dicho ganado. El arrendatario de los pastos y ganado tenía que cubrir la tasa establecida por aquellos y servir la carne a precio más bajo del corriente.

Llegado el verano, el matarife sacrificaba cada día las ovejas necesarias y al siguiente, a primera hora, distribuía la carne en el local propio del Ayuntamiento.

Cada familia era portadora de un "palito especial" en el cual se marcaban con 'muescas" los Kgs., de carne que se llevaban para, en su día hacer la liquidación.

Se efectuaba de la siguiente forma:

- Si el ganadero había consumido menos Kg., de carne que el valor de las ovejas puestas recibía la diferencia en metálico;

- Si, por el contrario, había consumido más Kg., de carne pagaba la diferencia al precio ordinario.



Quienes no aportaban ovejas a dicho ganado, por no tener o no reunir las condiciones exigidas, podían igualmente comprarla. También gozaban de este beneficio todos los funcionarios de la localidad.

El día de San Miguel se daba de baja dicho ganado; si había reses sobrantes quedaban como propiedad del arrendatario. En algunos pueblos el arrendatario era el mismo Ayuntamiento, corriendo a su cargo todo lo referente a este asunto.

El ganado de las "viejas", en nuestro pueblo, dejó de funcionar a raíz de la contienda civil. Ahí queda para la historia esta modalidad antigua y práctica de las gentes serranas de nuestros pueblos.

Si Aguilar, hoy, se distingue por su buen hacer comunitario en beneficio de todos, también antiguamente supo solucionar el problema de abastecimiento de carne para los días afanosos de la siega.